APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERMACIONAL. -Estudios presentados en el congreso ACC.26 revelan que controles rutinarios de la presión arterial y el pulso pueden anticipar el riesgo de demencia años antes de que aparezcan síntomas.
La hipertensión no controlada acelera el envejecimiento y la rigidez de las arterias, lo que afecta la salud cerebral. Los investigadores destacan que con datos simples de consultas médicas, como la frecuencia cardíaca y la presión, se pueden identificar señales tempranas de deterioro cognitivo.
Además, mantener la presión bajo control desde edades tempranas, mediante hábitos saludables o tratamiento, es clave para prevenir problemas de memoria en el futuro.




