APUNTE.COM.DO.- Un reciente estudio realizado en Estados Unidos aporta nueva evidencia sobre el impacto de los alimentos ultraprocesados en la salud masculina. Los hombres que consumen mayores cantidades de estos productos presentan hasta un 30% más de riesgo de desarrollar cáncer de próstata, en comparación con aquellos que los evitan.
La investigación, liderada por la Universidad Atlántica de Florida, fue publicada en The American Journal of Medicine. Los resultados se suman a las advertencias de expertos sobre los efectos de la dieta moderna en la salud.
Los alimentos ultraprocesados incluyen bebidas gaseosas, aperitivos, cereales, bollería y carnes procesadas, que se caracterizan por su bajo valor nutricional y su amplia presencia en la dieta occidental. Según la clasificación NOVA, en Estados Unidos representan casi el 60% de la ingesta energética de los adultos y el 70% de la de los niños.
La preocupación por estos productos no es nueva; estudios previos los asocian con obesidad, enfermedades metabólicas y cardiovasculares. Ahora, la nueva investigación amplía la alerta al cáncer de próstata, una de las enfermedades oncológicas más comunes en hombres.
El equipo de la Facultad de Medicina Charles E. Schmidt analizó datos de 17.024 hombres de 18 años o más, obtenidos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES) entre 2003 y 2023. Utilizaron registros dietéticos de 24 horas y el sistema NOVA para calcular el porcentaje de calorías diarias provenientes de ultraprocesados, agrupando a los participantes en cuatro niveles, desde menos del 20% hasta más del 44% de la dieta diaria.
Los resultados mostraron que los hombres de los tres grupos de mayor consumo presentaron un riesgo 29% superior de cáncer de próstata, y los dos grupos más altos alcanzaron un 30% más de riesgo en comparación con el grupo de menor consumo. Estos porcentajes se mantuvieron tras ajustar por edad, raza, tabaquismo y nivel socioeconómico. En el grupo de mayor ingesta, el riesgo subió al 34%, aunque este dato no fue estadísticamente significativo debido al tamaño de la muestra.
Charles H. Hennekens, autor principal y profesor en la facultad, señaló que ?entre los hombres adultos de esta población estadounidense representativa a nivel nacional, aquellos que consumieron mayores cantidades de alimentos ultraprocesados presentaron riesgos significativamente mayores de desarrollar cáncer de próstata?. El investigador enfatizó la necesidad de grandes estudios observacionales y ensayos aleatorizados para confirmar la relación y establecer políticas de prevención.
Más allá del cáncer de próstata, los ultraprocesados pueden afectar el sistema inmunológico. Más del 70% de las defensas corporales residen en el intestino, y los alimentos que alteran la microbiota intestinal reducen la capacidad de resistir infecciones. El consumo de azúcar añadida puede disminuir en un 50% la eficacia de los macrófagos, células que eliminan virus y bacterias, desde los 30 minutos hasta cinco horas después de la ingesta.
Las carnes procesadas y embutidos, considerados ultraprocesados, están clasificados como carcinógenos de grupo 1 por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su consumo frecuente puede dañar el intestino y favorecer la inflamación sistémica, aumentando la vulnerabilidad a enfermedades agudas y crónicas. Los aditivos, emulsionantes, edulcorantes artificiales y conservantes pueden desestabilizar la microbiota y dañar la barrera intestinal, activando rutas metabólicas perjudiciales y alterando la respuesta inmunitaria.
Los investigadores consideran que la dieta es clave para la prevención y que una mejor información a los pacientes y la facilitación de cambios alimentarios podrían contribuir a reducir la incidencia de enfermedades como el cáncer de próstata.





