APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -La psiquiatra especializada en adicciones Anna Lembke explicó que el consumo de alcohol puede modificar el funcionamiento del cerebro, haciendo que este perciba la bebida como una experiencia importante y necesaria. Según la experta, estas sustancias liberan grandes cantidades de dopamina, un neurotransmisor relacionado con el placer y la recompensa, lo que provoca que el cerebro registre el consumo como algo valioso y que quiera repetirlo.
Lembke, profesora y directora médica en la Facultad de Medicina de Universidad de Stanford, señaló que este mecanismo puede llevar a un círculo vicioso en el que las personas buscan cada vez más la sustancia para obtener la misma sensación de bienestar. Con el tiempo, el cerebro se adapta y reduce su respuesta a la dopamina, lo que puede generar dependencia y una menor capacidad para disfrutar otras actividades.
La especialista también advirtió que en un mundo con mayor acceso a sustancias como el alcohol, las personas son más vulnerables al consumo compulsivo. No obstante, indicó que es posible romper ese ciclo mediante periodos de abstinencia que permitan al cerebro recuperar su equilibrio natural.




