APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -El consumo de agua de coco con limón, combinado con aceite de oliva y miel pura, es una práctica común dentro de la medicina natural, utilizada como apoyo digestivo y metabólico.
Esta mezcla no sustituye tratamientos médicos, pero es valorada por sus propiedades hidratantes y antioxidantes, especialmente cuando se acompaña de hábitos saludables.
El agua de coco natural, según la FAO, aporta electrolitos que ayudan a mantener el equilibrio del organismo y favorecen la hidratación celular.
El limón exprimido es rico en vitamina C y antioxidantes. El nutricionista Dr. Michael Greger señala que este cítrico estimula la producción de bilis, facilitando la digestión de las grasas.
El aceite de oliva extra virgen, recomendado por la Fundación Española del Corazón, contiene grasas saludables que apoyan la función hepática y digestiva.
La miel pura, reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por sus propiedades antimicrobianas, contribuye a suavizar el proceso digestivo y aportar energía natural.
Preparación:
Un vaso de agua de coco, un limón exprimido, una cucharada de aceite de oliva y una cucharada de miel pura. Se mezcla bien y se recomienda consumir en ayunas, dos o tres veces por semana.
Especialistas aclaran que el hígado no necesita ser “limpiado”, ya que se desintoxica de forma natural. El hepatólogo Dr. Juan Carlos Gómez explica que estas bebidas pueden apoyar la función digestiva, pero no curan enfermedades hepáticas.
Personas con diabetes, cálculos biliares o afecciones del hígado deben consultar a su médico antes de consumir este preparado.
Para el periodista y abogado Ramiro Estrella, director ejecutivo de Apunte.com.do, el uso de remedios naturales debe manejarse con prudencia.
“La naturaleza ayuda, pero la verdadera salud del hígado depende de la alimentación equilibrada, el control de excesos y la orientación médica oportuna”.




