Conocer los riesgos de la liposucción y el modo del que estos pueden prevenirse, resulta de vital importancia antes de afrontar esta cirugía.
Y es que, pese a tratarse de un procedimiento seguro, no deja de ser una intervención quirúrgica, por lo que siempre existirán ciertas complicaciones.
Previamente a someterse a una liposucción, la persona debe tiene que haber sido debidamente informada de cuáles son los riesgos que pueden surgir durante la intervención en sí o a lo largo del postoperatorio.
Por ello, es recomendable acudir a un buen cirujano que:
Estudie cada caso de forma personalizada.
Explique con detalle en qué consiste la cirugía.
Aconseje la mejor manera de abordar la intervención.
Únicamente así, el paciente puede tener plenas garantías de que está optando por el tipo de liposucción adecuado para obtener los resultados que desea, con los mínimos riesgos posibles.
La anestesia, uno de los principales riesgos de la liposucción
Uno de los principales riesgos de la liposucción, como sucede con cualquier procedimiento quirúrgico, es el derivado de la aplicación de la anestesia.
En este caso, la liposucción es una intervención que se realiza normalmente con anestesia general más sedación. No obstante, si la zona a tratar es muy amplia, entonces se optará por la anestesia general.
En cualquier caso, las complicaciones relacionadas con la anestesia pueden reducirse prácticamente por completo si la operación es llevada a cabo por un cirujano con experiencia y en un centro médico preparado para una cirugía de estas características. Asimismo, una parte esencial del preoperatorio son las pruebas realizadas por el anestesista con las que se evitará cualquier inconveniente o reacción alérgica ante la anestesia.
Otras posibles complicaciones de la cirugía de liposucción
Gracias al avance de las técnicas quirúrgicas y a la experiencia acumulada de los cirujanos plásticos, se ha conseguido que hoy en día la lipusucción sea una intervención segura con un bajo índice de complicaciones. Sin embargo, es muy importante que todas las personas que se vayan a someter a esta operación estén debidamente informadas acerca de los posibles riesgos de la liposucción. Algunos de ellos son los que se explican a continuación.
Sangrado
No es habitual que se presente esta complicación durante la intervención de liposucción, ni tampoco en el postoperatorio. No obstante, hay que saber que existe dicho riesgo y que de producirse, suele requerir un tratamiento específico para extraer la sangre acumulada.
La ingesta de determinados fármacos podrían afectar a la coagulación de la sangre, ya que aumentan el riesgo de sangrado.
Para evitar el riesgo de sangrado, es importante que el paciente siga las indicaciones del cirujano después de la liposucción. Por ejemplo, deberá evitar la ingesta de medicamentos como las aspirinas o los antiinflamatorios, u otros similares, ya que esto puede afectar a la coagulación de la sangre.
Infecciones
Aunque la liposucción es una operación muy segura, pueden presentarse complicaciones.
Aunque la liposucción es una operación muy segura, pueden presentarse complicaciones.
En muy raras circunstancias se produce una infección como consecuencia de una liposucción, puesto que como en cualquier proceso quirúrgico todo el material empleado durante la intervención, así como el quirófano, pasan por una estricta esterilización. Además, en el postoperatorio se procurará tomar todas las precauciones y dar las indicaciones necesarias al paciente para evitar este riesgo. Aún así, en caso de síntomas de infección el paciente deberá acudir cuanto antes a su especialista para el tratamiento adecuado con antibióticos.
Cambios en la sensibilidad de la piel
La pérdida de sensibilidad es uno de los riesgos temporales de la liposucción, que irá desapareciendo poco a poco conforme pasen las semanas y la piel se recupere del ‘trauma’ de la intervención. No es habitual que este efecto de la liposucción sea total ni que se prolongue de forma permanente.
La aparición de hematomas es una de las consecuencias más frecuentes de una liposucción, y aunque son molestos y antiestéticos, no suelen implicar un riesgo muy grave para el paciente y desaparecen por sí solos. Estos se producen por el sangrado interno de la zona intervenida. Hay que decir que, hoy en día, tanto el número como el tamaño de los hematomas que pueden aparecer tras esta cirugía se han reducido notablemente con respecto al pasado, gracias al avance de la técnica.
Así, es más habitual que salgan con liposucciones que abarcan zonas muy grandes y que utilizan cánulas de mayor tamaño. En estos casos, después de la intervención se coloca un vendaje compresivo para reducir los posibles hematomas. La duración de estas marcas es variable, dependiendo de su tamaño y de la circulación propia de cada paciente.
La aparición de hematomas en la piel es uno de los posibles riesgos de la liposucción.
Cabe precisar que cuando la liposucción se realiza en el abdomen, es frecuente que aparezcan hematomas en la zona genital. Se producen porque parte del suero utilizado durante la intervención se tiñe al mezclarse con la sangre y, por el efecto de la gravedad, baja a la zona de los genitales. Esto, que puede ser motivo de preocupación por parte del paciente, no tiene ninguna importancia médica.
Drenajes
Las zonas en las que se han introducido las cánulas se dejan un poco abiertas para permitir el drenaje de los líquidos o soluciones analgésicas utilizadas en la intervención. Este drenado de líquidos reducirá la inflamación de la zona. En los casos en los que el cirujano considera necesario cerrar estas incisiones con puntos, la retención de líquidos es mayor y se produce una mayor inflamación.
En algunos casos aparece la llamada paniculitis o inflamación motivada por un drenaje incompleto de la anestesia empleada que forma pequeños bultitos o serosas y provoca enrojecimiento de la zona inflamada. Desaparece en pocas semanas.
Problemas del contorno de la piel
Es posible que se den irregularidades y depresiones en el contorno de la piel tras la intervención, tales como arrugas palpables y visibles que puedan requerir una intervención adicional.
Es un tratamiento que elimina un volumen importante de grasa de una zona específica por lo que esa zona queda vacía y la piel debe adaptarse al nuevo volumen de la zona. Cada paciente es distinto a los demás y la aparición de estas irregularidades dependerá de la piel y tejidos de cada uno y de su capacidad de adaptación al nuevo volumen tras la intervención.
Cuanta más elástica sea la piel del paciente, mejor resultado podrá obtener pero hay que tener en cuenta que siempre se tardará un tiempo en esa adaptación. Este problema se ha reducido mucho en los últimos años debido a la utilización de micro cánulas.
Hinchazón de la piel
La inflamación de la piel se presenta normalmente tras la liposucción, si bien desaparecerá con el paso de los días y la piel irá recuperando su aspecto.
Muchos de los riesgos de la liposucción pueden evitarse eligiendo un buen cirujano.
Muchos de los riesgos de la liposucción pueden evitarse eligiendo un buen cirujano.
Cicatrización
Generalmente no se producen problemas de cicatrización, ya que las cánulas que se utilizan son muy pequeñas -de unos 2 mm-. Por este motivo, prácticamente no dejan cicatrices en la zona. Sin embargo, en algunas personas pueden generarse cicatrices anormales tanto en la piel como en los tejidos profundos.
Las cicatrices pueden ser poco estéticas o de color diferente al de la piel circundante. Si sucede este caso, pueden necesitarse tratamientos adicionales, incluyendo una cirugía para tratar la cicatrización anormal. El paciente debe informar al cirujano si tiene propensión a formar queloides, un defecto de cicatrización, pues podría suponer uno de los riesgos de la liposucción que desaconsejase esta intervención.
Asimetrías
Es posible que el resultado no tenga un aspecto simétrico en todo el cuerpo. Hay varios factores que pueden contribuir a una asimetría normal en los rasgos corporales, tales como:
El tono de la piel de cada paciente.
Sus huesos.
Los músculos.
Normalmente, estas asimetrías ya existen antes de la intervención.
Pérdida de piel
Es extremadamente rara. Estos casos se pueden corregir con nueva cirugía.
La liposucción excesiva puede evitarse optando por un cirujano con amplia experiencia.
La liposucción excesiva puede evitarse optando por un cirujano con amplia experiencia.
Seromas o los acumulación de fluido
Muy poco frecuentes. Se producen por la fuga de líquidos o sueros utilizados en la intervención en zonas debajo de la piel en las áreas donde se ha realizado liposucción. Se pueden eliminar con tratamientos específicos o con cirugía.
Resultados no deseados o expectativas poco realistas
Este puede ser uno de los problemas o riesgos de la liposucción que mejor pueden evitarse con una adecuada información por el cirujano. El descontento del paciente con el resultado conseguido se considera una complicación importante por lo que es fundamental que tenga unas expectativas realistas de lo que se puede conseguir y de lo que no se podrá conseguir.
Si el cirujano se lo explica correctamente antes de la intervención, este riesgo desaparece completamente y el paciente debe ser totalmente sincero con respecto a sus expectativas.