APUNTE.COM.DO.- El cáncer de mama sigue representando uno de los mayores retos de salud pública para las mujeres, tanto por su frecuencia como por las secuelas físicas y emocionales que provoca. En ese contexto, la detección temprana, los adelantos médicos y el acceso a tiempo a la atención especializada son instrumentos clave para mejorar el pronóstico de quienes padecen la enfermedad.
Así lo plantea Ricardo Domingo, cirujano general y oncólogo del Centro Docamed, quien subraya que identificar el cáncer en sus fases iniciales puede cambiar de manera importante las posibilidades de tratamiento y recuperación.
?La detección temprana es uno de los factores más importantes para mejorar las posibilidades de curación del cáncer de mama?, afirma el especialista. Explica que, cuando el tumor se detecta al inicio, suele ser de menor tamaño y hay menos probabilidades de que se haya propagado a los ganglios linfáticos u otros órganos.
Esa condición puede facilitar cirugías conservadoras de la mama, tratamientos menos agresivos y mejores resultados oncológicos y estéticos. Aun así, el pronóstico también depende del subtipo tumoral y de las características propias de cada paciente.
Domingo indica que uno de los errores más frecuentes es vincular el cáncer de mama únicamente con la aparición de un bulto. Aunque esa es una de las señales más conocidas, la enfermedad también puede presentarse con cambios persistentes en el tamaño o la forma de las mamas, hundimientos en la piel, enrojecimiento, retracción del pezón y secreciones espontáneas, sobre todo sanguinolentas. El especialista advierte que la falta de dolor no descarta el cáncer y recomienda buscar evaluación médica ante cualquier alteración nueva, sin esperar la próxima mamografía de rutina.
Asimismo, aclara que conocer las características habituales de las mamas ayuda a identificar cambios, pero que la autoexploración no reemplaza las pruebas de detección recomendadas.
La mamografía, por su capacidad de detectar ciertas lesiones antes de que sean palpables, es una herramienta fundamental para muchas mujeres. El médico explica que los avances científicos han ampliado las opciones terapéuticas disponibles. Hoy las pacientes pueden recibir cirugía, radioterapia, quimioterapia, hormonoterapia o terapias dirigidas, según el estadio y las características biológicas del tumor.
La elección del tratamiento exige una evaluación individualizada y, de preferencia, la intervención de un equipo multidisciplinario en su manejo.
A criterio del galeno, estos progresos permiten ajustar mejor las intervenciones y, en algunas pacientes, reducir la intensidad de los tratamientos. No obstante, insiste en que ninguna estrategia debe aplicarse de forma uniforme, pues cada caso tiene necesidades particulares. En República Dominicana, el cáncer de mama constituye una preocupación sanitaria relevante.
Las estimaciones de Globocan 2022, de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, registraron cerca de 3,244 nuevos casos en el país, equivalentes al 34.4 % de los nuevos diagnósticos de cáncer en mujeres. Esas cifras corresponden a estimaciones de 2022 y no deben interpretarse como estadísticas de 2026.
Domingo también llama la atención sobre las barreras económicas que pueden retrasar la realización de estudios, la confirmación diagnóstica y el inicio de los tratamientos. A los gastos médicos se suman el transporte, las ausencias laborales y las responsabilidades familiares.




