APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -La neurocientífica Ana Ibáñez destaca que la forma en que una persona se habla a sí misma influye directamente en el funcionamiento del cerebro, la toma de decisiones y el bienestar emocional. Usar un lenguaje interno amable y constructivo entrena la mente para responder con calma, claridad e inteligencia emocional, en lugar de hacerlo desde el miedo o la tensión.
Según explica, hablarse bien potencia los recursos mentales, favorece la autoestima y amplía la capacidad para encontrar soluciones. Por el contrario, el diálogo negativo reduce la energía mental y limita el desarrollo personal. Cambiar la manera de comunicarse internamente, afirma, no solo transforma la realidad individual, sino que también impacta positivamente en el entorno.




