Edgar Morin atribuye su longevidad a la curiosidad y el amor

APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -A sus 104 años, el filósofo francés Edgar Morin sostiene que su larga vida no se explica únicamente por hábitos alimenticios saludables, sino por una actitud vital marcada por la curiosidad, la amistad y el amor. Aunque ha seguido desde la infancia una dieta de estilo mediterráneo, el pensador considera que los factores decisivos de su longevidad son emocionales, espirituales y profundamente humanos.

Nacido en París en 1921 bajo el nombre de Edgar Nahum, Morin ha desarrollado una trayectoria intelectual extraordinaria, con más de un centenar de libros y ensayos publicados a lo largo de su vida. Su producción no se ha detenido con la edad: su obra más reciente vio la luz hace apenas unos meses, confirmando una creatividad sostenida durante décadas. Esta intensa actividad intelectual va de la mano con una curiosidad permanente por comprender el mundo y sus contradicciones, una cualidad que él mismo define como “curiosidad polimorfa”.

En el plano personal, Morin también ha vivido con intensidad. Se ha casado cuatro veces, la última a los 89 años, y ha afirmado públicamente que el amor y la fuerza de los sentimientos han sido claves para mantenerse vivo y activo. Aunque reconoce el dolor por la pérdida de muchos amigos, valora profundamente los lazos que aún conserva y la sensación de formar parte de la aventura humana.

Desde su visión filosófica, Morin rechaza la idea de entender al ser humano de forma fragmentada. Para él, más allá de los nutrientes físicos, lo esencial para una vida larga y plena es la capacidad de sorprenderse, de vivir lo desconocido y de mantener vivo el asombro ante la existencia. La curiosidad, heredada de la infancia, y la conexión emocional con los demás serían, en ese sentido, auténticos “nutrientes de longevidad”.

En entrevistas recientes, el filósofo también ha defendido la amistad, la solidaridad, el arte y la cultura como antídotos frente a la violencia y el odio del mundo actual. Para Morin, encontrar belleza en lo cotidiano —un paseo al sol, una película, el vuelo de una mariposa— es una forma de resistencia y una fuente constante de felicidad. Esa “poesía de la vida”, como él la llama, es lo que mantiene viva su energía, su espíritu crítico y su amor por la vida incluso después de más de un siglo de existencia.

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