Sufría de un trastorno psicológico de bipolaridad hombre que mató a su expareja en un segundo intento

Santo Domingo, RD.- Sufría de trastorno psicológico de bipolaridad, Yasmil Fernández Estévez, el hombre que asesinó a su expareja Anibel Gónzalez y que se quitó la vida, reveló el padre de la abogada, Félix González

González explicó que su yerno estaba siendo tratado de esta enfermedad desde que intentó asesinar a la abogada en 2017 de varias heridas con un cuchillo que tomó de la cocina de la casa de la víctima.

Se recuerda que asesino había sido condenado a cinco años de prisión, por un primer intento de asesinato contra su expareja, pero solo duró tres en prisión.

Según informaciones Fernández Estevez tenía antecedentes de ser una persona muy violenta, porque en una relación anterior había agredido o intentar agredir a su pareja. El caso habría ocurrido en Nueva York donde su yerno habría tenido que ponerle verjas al apartamento para que éste no la agrediera.

Hace dos meses a Fernández se le impuso una orden de alejamiento contra la abogada, tras haber quedado en libertad condicional por el intento de homicidio, motivo por que el Féliz González le aconsejó a su hija durar un tiempo en los Estados Unidos, “hasta que todo pasara”.

Mientras que otro pariente refirió que también intentaron que la mujer acudiera a la ayuda psicológica, pero esta también se negó.

Finalmente el cuerpo sin vida de la abogada fue llevado a la funeraria La Altagracia en el sector Villa Providencia para ser velado y luego darle sepultura este domingo en el cementerio Santa Fe a las 10:00 de la mañana.

Mientras que los restos del agresor-suicida fueron recogidos por sus familiares en la morgue del hospital y trasladados a la provincia de Dajabón, de donde era oriundo.

ANIBEL GONZALEZ PEDIA A SUS VECINOS NO DEJARLA MORIR

"No me dejen morir, repetía una y otra vez a sus vecinos, la joven abogada Anibel González, a sus vecinos, luego de ser atacada salvajemente, con cuatro disparos a “quemarropa”, por su ex pareja Yasmil Fernández Estévez, de 43 años, quien se disparó en la cabeza después de cometer el hecho, delante de las tres hijas que procreó el matrimonio, en doce años de unión.

González, de 30 años y madre de tres niñas, pudo caminar unos cuantos pasos, y salir hasta la escalera de su vivienda, agarrándose el pecho para evitar desangrarse por la hemorragia de una de sus heridas.

Se sentó y comenzó a pedir auxilios a sus vecinos para que no la dejaran morir, según cuenta en una historia el periódico listíndiario

Dentro de la vivienda, en el baño, González estaba en un charco de sangre el cuerpo de su verdugo

Las nuevas huérfanas de la tragedia, tienen 11, siete y cuatro años de edad.

“Ella fue traída con múltiples heridas, la más grave era la del tórax, que entró y salió, hizo un sangrado moderado, se transfundió y no volvió a sangrar. Se mantuvo estable y consciente, pero a las tres de la mañana hizo una hemorragia masiva y murió”, explicó el doctor Guillermo Hernández, director del hospital local, Antonio Musa, donde fueron llevados los dos.

Eso ocurrió después que los vecinos, que escucharon los disparos y la voz de la mujer cuando le decía: “yo te quiero, mira a tus hijas, yo te quiero, no lo hagas por favor”, socorrieran a la abogada y comerciante, quien ya estaba herida de muerte.

El vecino más próximo a la vivienda, una casa de dos niveles, situada en el barrio Los Maestros y a donde González se había mudado hace 18 años, narró que junto a otro vecino la pudieron bajar y colocar en la acera, cerca de un “poste de luz, en lo que llegaba el 911”.

“Una vecina salió con un paño y se la puso en la herida del pecho para detener el sangrado y ella no paraba de repetir: no me dejen morir”, dijo el hombre que no quiso revelar su nombre.

El vecino aprovechó la ocasión para quejarse de lo que define como una gran tardanza del sistema de emergencia, ya que tardó 25 minutos en llegar, “ya que en vez de enviar una ambulancia a recogerla ellos no paraban de hacerle preguntas técnicas”.

Las hijas de este matrimonio, que se dedicaba al negocio de la venta de muebles, y que según los propios familiares comenzaron a tener problemas serios hace dos años, y derivó en que el marido apuñalara siete veces a su mujer, y por lo cual fue a prisión, son las únicas testigos de la tragedia.

“Las niñas gritaban espantadas mientras la impotencia me quemaba por no poder hacer nada, ya que estaba desarmado”, narró un vecino.

Yasmil Fernández Estévez fue a la casa con el argumento de buscar a sus hijas.

Eran cerca de las cinco de la tarde del viernes y el hombre regresó unas dos horas después y al parecer una hija le abrió la puerta, lo que aprovechó para penetrar con un arma de fuego y encontró a su víctima en una de las habitaciones, dijeron.

“Llegó con las niñas en brazos, una de cada lado, y las acompañó hasta la vivienda donde la hija mayor de once años de edad le abrió la puerta”, dijo un testigo.

Mientras que, el abogado Julio Mercedes comentó que, “el se enfermó con eso. El sistema y ella creyeron en él, pero le falló a la Justicia y a la sociedad”

COMO CONSIGUIO EL ASESINO EL ARMA DE FUEGO

Muchas personas se cuestionan cómo consiguió este hombre un arma de fuego si estaba bajo el régimen de una medida de coerción, que le impedía portarla?

¿Por qué  estaba en libertad, después de estar en prisión por la agresión anterior?

Finalmente el cuerpo sin vida de la abogada fue llevado a la funeraria La Altagracia en el sector Villa Providencia para ser velado y luego darle sepultura este domingo en el cementerio Santa Fe a las 10:00 de la mañana.

Mientras que los restos del agresor-suicida fueron recogidos por sus familiares en la morgue del hospital y trasladados a la provincia de Dajabón, de donde era oriundo.

Con información de listíndiario

Te podría interesar

Deja tu comentario