JICA alerta sobre rápido envejecimiento de RD

APUNTE.COM.DO.- La República Dominicana vivirá una transición demográfica acelerada que cambiará por completo su estructura social en un lapso mucho más corto que el que atravesaron las naciones europeas, lo que someterá a fuerte presión a los centros de atención primaria, que en varios aspectos no cuentan con las condiciones para responder a una demanda creciente de pacientes vulnerables.

Así lo expuso Makoto Tobe, especialista de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), en una entrevista con el periódico El Día, en la que sostuvo que el Estado dominicano debe ajustar sus presupuestos sanitarios con urgencia para evitar un colapso en la atención médica de los adultos mayores.Doctor Makoto Tobe de la Agencia Internacional de Cooperación del Japón (JICA) durante una entrevista en el periódico el Día. Victor López.

Al analizar el ritmo del cambio poblacional, el investigador japonés afirmó que "la estadística dice que hasta el 2035 esto llegaría hasta el catorce por ciento", y confirmó que al país caribeño le bastarán veintiséis años para alcanzar una proporción de envejecientes que a naciones como Francia les exigió más de un siglo.Adultos mayores: un reto creciente para las políticas públicas y la calidad de vida

En cuanto a las enfermedades no transmisibles, Tobe se refirió a la situación económica de los centros de salud de los barrios y aseguró que "casi la mitad de la necesidad de medicamentos para hipertensión y diabetes no está cubierta", una carencia estructural que obliga a las familias de menores ingresos a costear esos tratamientos con recursos propios.El doctor Makoto Tobe de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) entrevistado por el peridista Victor Puente para el periodico el Día. Victor López.

Esa falta de cobertura oportuna provoca que los pacientes crónicos interrumpan sus tratamientos preventivos por falta de dinero, lo que desencadena deterioros graves de la salud que derivan en infartos o fallos renales agudos, saturan los hospitales públicos de tercer nivel y elevan los costos asistenciales que asume el gobierno dominicano.

El representante de la JICA también señaló la precariedad del personal en las zonas periféricas al indicar que "la mayoría de los doctores en el área rural son pasantes", una condición contractual transitoria que impide consolidar un historial clínico adecuado y rompe el seguimiento continuo que necesitan las personas de edad avanzada.Menos nacimientos, más adultos mayores: el desafío que ya enfrenta República Dominicana

Para contener el éxodo constante de profesionales hacia las grandes ciudades, el facultativo propuso adoptar el esquema de remuneración aplicado en su país natal, donde el sueldo de "quien trabaja en el área rural es más alto que el doctor que trabaja en el área urbana", lo que incentiva la permanencia de especialistas en comunidades apartadas.

El analista subrayó que esa política de estímulos financieros es la única vía efectiva para dignificar la medicina comunitaria y motivar a los médicos familiares a radicarse en los sectores vulnerables, donde la detección temprana de patologías crónicas resulta clave para la sostenibilidad del sistema sanitario nacional.

Implementar estas transformaciones en el primer nivel de atención es impostergable para el país, pues sin una red comunitaria robusta que garantice fármacos continuos y personal capacitado en el campo, la República Dominicana enfrentará serias dificultades financieras y operativas cuando ingrese formalmente a la categoría de sociedad envejecida en la próxima década.

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