APUNTE.COM.DO.- Amy Clifton es madre de tres hijos y está casada con un hombre que la quiere, pero durante años lidió con un trastorno del sueño poco frecuente que la sumió en un agotamiento extremo y la llevó a considerar el suicidio.
"Mis hijos lloraban y me decían: ?Mami, ¿alguna vez tendrás energía suficiente para volver a jugar con nosotros??", relató Amy. "Me sentía perdida y sin esperanzas; creía sinceramente que era una carga para mi familia y que estarían mejor sin mí".
Desde los 4 años, Amy enfrentaba insomnio, pesadillas y una somnolencia diurna abrumadora. Sin embargo, tuvieron que pasar casi tres décadas para que los médicos diagnosticaran y trataran de forma adecuada su narcolepsia tipo 1.
Esta enfermedad se origina porque el cerebro no produce orexina, una sustancia química fundamental para regular el sueño.











