APUNTE.COM.DO.- Cruzar los brazos durante una conversación suele asociarse con una actitud defensiva o de reserva, pero ese gesto, por sí solo, no permite saber con certeza qué siente o piensa una persona.
Un estudio publicado en la revista Motivation Science encontró una relación entre cruzar los brazos y ciertas respuestas de inhibición o protección en situaciones sociales. Sin embargo, interpretar el gesto requiere considerar el contexto y otros elementos de la comunicación. Estudio de la Universidad de Essex.
También puede tratarse de una postura cómoda o una reacción al frío. La expresión del rostro, el tono de voz, la tensión corporal y la situación en que ocurre la conversación ayudan a entender mejor el mensaje. Revisión sobre comunicación no verbal en psicoterapia.
Por eso, observar a alguien con los brazos cruzados no basta para concluir que está molesto, rechazando una idea o evitando el diálogo. La comunicación no verbal se comprende mejor cuando se evalúan varias señales en conjunto.
Comentario de Ramiro Estrella, periodista y abogado, director ejecutivo de Apunte.com.do: Los gestos pueden aportar pistas, pero no deben convertirse en conclusiones apresuradas. Para entender a una persona, conviene escuchar sus palabras y observar el conjunto de su comportamiento.




