APUNTE.COM.DO.- La prevención del suicidio exige algo más que reaccionar ante una crisis: implica reconocer las señales de alerta, escuchar sin juzgar y propiciar espacios donde las personas puedan manifestar su sufrimiento y recibir ayuda a tiempo. Así lo planteó la psicóloga Lía Camila Guzmán, especialista en intervención en crisis y trauma, quien subrayó la importancia de atender a quienes atraviesan situaciones emocionales difíciles.
"Es de vital importancia prestar atención a las personas que atraviesan situaciones emocionales difíciles. Una frase tomada como humor o una conducta cada vez más riesgosa pueden decir más de lo que parece. Prestar atención al contexto y a los cambios de comportamiento puede ayudar a identificar cuándo alguien necesita apoyo", señaló Guzmán.
La especialista enfatizó que el silencio puede convertirse en un obstáculo para que una persona exprese lo que está viviendo. Por eso, sostuvo que la conversación abierta funciona como una herramienta de prevención, sobre todo cuando permite detectar necesidades de apoyo y conectar a la persona con ayuda profesional.
Guzmán explicó que dialogar sobre el suicidio es relevante porque ayuda a romper el silencio que suele rodear el tema. A su juicio, una conversación responsable facilita que las personas expresen sus emociones y reconozcan que buscar ayuda es una alternativa válida cuando enfrentan momentos difíciles.
"Escuchar representa una parte fundamental del acompañamiento. No se trata solamente de oír lo que una persona dice, sino de prestar atención, mostrar interés genuino y hacerle saber que cuenta con alguien. Una pregunta sincera o una conversación a tiempo pueden abrir un espacio para que una persona exprese aquello que está viviendo", indicó la experta en primeros auxilios psicológicos.
La psicóloga advirtió que las señales de alerta no deben ser ignoradas ni minimizadas. Cuando alguien muestra cambios o atraviesa dificultades emocionales, quienes están en su entorno pueden advertir que algo no marcha bien, por lo que la prevención demanda atención y sensibilidad.
Guzmán recomendó evitar que el tema sea abordado desde el silencio o el estigma, ya que hablar de salud emocional genera mayor conciencia y permite que las personas conozcan la importancia de buscar apoyo. "No se debe ignorar cambios significativos en el comportamiento de una persona. Cuando aparecen conductas de riesgo o autolesiones, la respuesta del entorno puede ser determinante para facilitar que esa persona reciba atención", apuntó.
En ese sentido, precisó que una reacción basada en críticas, amenazas o estigmatización puede dificultar que la persona comunique lo que está viviendo. En cambio, acercarse con disposición para escuchar abre la posibilidad de una conversación y orienta hacia los recursos de ayuda disponibles. Añadió que lo primero es tomar la situación con seriedad y acercarse desde la empatía.
Las declaraciones de Guzmán se produjeron en el marco de un episodio de "Protegiendo Vidas Pódcast", un espacio producido por la Fundación Memorial y Grupo Memorial con el propósito de orientar a la población y abordar esta problemática desde una perspectiva preventiva.




