¿Por qué las enfermedades empeoran en la noche?

La traición de la almohada

No es una percepción, es una realidad. Los cambios en el reloj biológico y la posición del cuerpo, aumentan los síntomas de las enfermedades, dicen los médicos. Entérate cuáles son las que más se agravan y qué se puede hacer para contrarrestar estos efectos nocturnos.

Reloj, no marques las horas…

La oscuridad y el silencio de la noche generan otro estado en las personas, y aunque estos factores no son determinantes, pueden influir en cómo uno se siente, aún con un simple resfriado. Los médicos notan desde hace siglos que muchos males realmente empeoran en la noche, y la ciencia lo confirma.

Males que se agravan


¿Qué es la cronobiología?


“El estudio de la forma en que la hora del día afecta a las funciones del cuerpo, la cronobiología, es todavía algo muy nuevo; sólo cuando los investigadores entiendan esto, se podrán buscar soluciones”, dijo el doctor Richard Martin, de National Jewish Medical and Research Center, en Denver.


Asma: noches fatales


Una de las enfermedades que se estudian y que desmejoran muchísimo en la noche es el asma. Nada menos que el 75% de los asmáticos tienen dificultad para respirar al menos una noche a la semana, dijo el doctor Martin, y de 50 a 60% reporta que esto le sucede 3 noches a la semana.


Ataques nocturnos de asma


Por la noche, los bronquios se estrechan en forma natural en todas las personas. En las que no padecen de asma, este cambio es imperceptible, pero en los asmáticos esta especie de constricción nocturna, puede ser suficiente para provocar un ataque grave de asma.


Otro culpable: la melatonina


Esta hormona que induce el sueño, es un "proinflamatorio" en los asmáticos, lo que agrava la obstrucción de los tubos de respiración con células y moco, y contribuye a la dificultad para respirar de noche. Por eso, el Doctor Martín aconseja que los asmáticos no tomen fármacos con melatonina.


¿Cómo solucionarlo?


Otras sustancias como la histamina, también se deben evitar en asmáticos. El Dr. Martin dice que se deberían cambiar los horarios: por ejemplo, quienes toman prednisona u otros fármacos para el asma, deberían tomarlos al atardecer, para que hagan efecto cuando más se necesitan: en la noche.


Resfriados más intensos


Los investigadores vinculan el estrechamiento de las vías respiratorias durante la noche a los bajos niveles de dos hormonas: cortisol y epinefrina. Ambas alcanzan sus niveles máximos en la sangre durante el día, y luego disminuyen en la noche, por eso es más molesto hasta el simple resfriado común.


Pulmones indefensos


Con el sueño, se pierden mecanismos de protección en los pulmones. Una mordaza que filtra y mantiene lejos a las partículas grandes de la tráquea, se reduce en la noche, y los pequeños pelos de las vías respiratorias que barren partículas de polvo fuera de los pulmones, “descansan” en la noche.


Artritis: más dolor


"Los períodos de reposo prolongado, como el sueño, pueden empeorar el dolor", dijo Philip Conaghan, de la Universidad de Leeds y portavoz de Arthritis Research del Reino Unido. "Quizá es debido a los procesos de los líquidos en articulaciones, algo que en el día se elimina de forma natural”, agregó.


¿Cuál es la solución?


Los patrones de sueño interrumpidos por al dolor pueden causar fatiga y depresión al día siguiente. El Profesor Conaghan aconseja a quienes padecen de artritis que hablen con su médico de cabecera para que les cambie los analgésicos de acción corta, como el paracetamol, por los de larga duración.


Úlceras y dolor de estómago


"El tracto gastrointestinal parece poner en guardia sus defensas nocturnas, como lo hace el resto del cuerpo. La secreción ácida basal en los picos de estómago en las primeras horas de sueño es mayor, como para defenderse de agentes externos", dijo el Dr. Richard Martin.


¿Cómo solucionar esto?


El dolor provocado por la úlcera, acidez estomacal y otras complicaciones, se acentúan en la noche. Los médicos aconsejan tomar los medicamentos antiácidos un ratito antes de la hora de acostarse, así logran el mayor efecto mientras se duerme, y contrarrestan las molestias nocturnas.


Sube la fiebre


El mismo proceso que promueve la inflamación nocturna de las vías, incluye una actuación distinta de las defensas del cuerpo contra los microbios. Al igual que la temperatura corporal normal, que es más baja en la mañana y más alta en la noche, la fiebre tiene su pico máximo al final del día.


Crecen los males cardíacos


"Durante la noche, el proceso inflamatorio se agrava", dijo el Dr. Michael Smolensky, de la Universidad de la Escuela de Salud Pública de Texas, en Houston. “A veces, incluso los ataques al corazón que se producen durante las primeras horas al despertar, tienen su origen en la noche” aseguró.


¿Qué se puede hacer?


Eso se debe a un aumento en la frecuencia cardíaca y la actividad metabólica. Varios fármacos nuevos para la hipertensión y para el corazón, se pueden tomar antes de dormir; comienzan a trabajar durante la noche y alcanzan la eficacia máxima en la mañana, para contrarrestar este proceso.


Menopausia: sofocones nocturnos


El sudor y sofocos crecen en la noche."El estrógeno, que disminuye en la menopausia, juega un papel importante en la función del hipotálamo, el sistema de regulación de la temperatura en el cerebro", dijo el Dr. Edward Morris, del hospital Universitario de Norfolk y Norwich, en Inglaterra.


¿Cómo contarrestarlos?


Ya que se han dejado prácticamente de lado las terapias de reemplazo hormonal con estrógenos, lo ideal es recurrir a soluciones naturales como una cama y almohadas de materiales y telas frescas, una habitación bien ventilada y tener a mano compresas frías para obtener alivio, señaló el Dr. Morris.


Los demonios nocturnos


En la antigüedad se culpaba a los demonios de la noche por el agravamiento de los dolores, ahora se sabe que se deben al reloj circidiano. Los expertos sugieren que, aunque los ciclos diarios no se entienden bien todavía, los pacientes deben realizar un seguimiento de sus propios patrones diarios.


Los cambios químicos en el cuerpo o el comportamiento de las hormonas son como engranajes invisibles de una máquina que hace que suba la fiebre, empeore el asma, las úlceras y la artritis. Los ataques al corazón y derrames cerebrales también son peores en las horas previas al amanecer.

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