Aliada del corazón: una buena nutrición ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares

APUNTE.COM.DO.- Las decisiones alimentarias pueden influir en factores de riesgo como la hipertensión, el colesterol elevado y la obesidad, por lo que adoptar hábitos saludables y realizar chequeos oportunos resulta fundamental para proteger la salud cardiovascular

Las enfermedades cardiovasculares representan una de las principales causas de morbimortalidad, puede estar relacionado con múltiples factores, entre ellos, los hábitos de alimentación que se mantienen a lo largo del tiempo. A menudo se asocia la consulta de nutrición con la estética o la pérdida de peso, ignorando el rol clínico decisivo que cumple la alimentación En el cuidado del corazón y del sistema vascular.

Comer bien es un proceso bioquímico diario capaz de modular la respuesta inflamatoria del organismo, regular el perfil de lípidos en sangre y proteger el endotelio arterial. Por el contrario, un descuido sostenido en la dieta incrementa el estrés oxidativo, favorece la acumulación de grasa visceral y acelera el deterioro de las arterias. Recibir la orientación adecuada permite transformar la alimentación en la base fundamental de la salud cardiológica.

La Licenciada Andrea Dos Santos, nutricionista del Grupo Médico Santa Paula (GMSP), advierte sobre los peligros de someterse a esquemas populares sin sustento profesional cuando se busca cuidar el corazón. ?Desde la evidencia científica, las ?dietas de moda? o extremadamente restrictivas fracasan porque generan un desequilibrio neuroendocrino y metabólico. En lugar de proteger el sistema cardiovascular, pueden desencadenar pérdida acelerada de masa muscular, alteraciones hormonales y el famoso efecto rebote, aumentando el riesgo metabólico y la ansiedad?, explica.

Impacto directo en la salud arterial

Frente a la prohibición genérica, la prescripción nutricional médica actúa directamente sobre los factores de riesgo modificables que desencadenan eventos cardíacos. Un régimen balanceado previene la formación de placas de ateroma en las arterias, ayuda a controlar la rigidez arterial y reduce la carga de trabajo del corazón.

En el abordaje clínico de la salud cardiovascular y sus patologías asociadas, la intervención personalizada responde de forma precisa:

? Hipertensión arterial: Se optimiza de manera rigurosa la relación sodio-potasio y el perfil de grasas de la dieta, disminuyendo la presión sobre las paredes arteriales.

? Dislipidemias (colesterol y triglicéridos elevados): Se seleccionan grasas saludables y fibra soluble para controlar la producción de colesterol LDL y mejorar los niveles de HDL.

? Diabetes o resistencia a la insulina: Se ajusta meticulosamente la carga glucémica, evitando los picos de glucosa que dañan progresivamente el sistema vascular.

? Hígado graso y obesidad: Se busca la reducción de la grasa visceral ?altamente perjudicial para el corazón? sin comprometer el tejido muscular.

?Un cambio de hábitos real enfocado en la prevención cardiovascular no se logra mediante la prohibición, sino a través de la educación nutricional, la flexibilidad y la adaptación al estilo de vida del usuario. Si un plan no es sostenible en el tiempo, clínicamente no funciona?, enfatiza la especialista.

Prevención y chequeos médicos a tiempo

La nutrición adecuada debe ser una herramienta preventiva continua en todas las etapas de la vida. Desde la infancia, una buena alimentación programa metabólicamente el cuerpo para evitar la hipertensión o el sobrepeso en la adultez, mientras que en los adultos mayores contribuye a mantener la vitalidad sin sobrecargar el sistema circulatorio.

Sin embargo, la especialista señala que el cuidado de la mesa debe ir siempre de la mano de la evaluación médica periódica. Para garantizar un corazón sano, resulta indispensable que el usuario se realice chequeos cardiológicos regulares ?que incluyan perfil 20, electrocardiograma, prueba de esfuerzo y eco Doppler según el caso? para detectar a tiempo cualquier alteración silenciosa antes de que se manifieste un evento mayor.

Por ello, la Unidad de Nutrición y Dietética del GMSP aborda la atención integral a través del trabajo multidisciplinario en sinergia con cardiólogos, endocrinólogos y gastroenterólogos. Mediante evaluaciones bioquímicas, de historia clínica y de estilo de vida, se ofrece una medicina de precisión con seguimiento a largo plazo para asegurar un corazón fuerte y una longevidad con verdadera calidad de vida.

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