APUNTE.COM.DO, REDACCION INTRNACIONAL. -La fibra juega un papel clave en el buen funcionamiento del organismo, especialmente en la salud de la microbiota intestinal. Especialistas en nutrición señalan que la mayoría de las personas no consume la cantidad necesaria de fibra, lo que puede afectar la digestión, el control del apetito y los niveles de azúcar y colesterol en la sangre.
Aunque muchas personas relacionan la fibra solo con el tránsito intestinal, su función va mucho más allá. La fibra sirve de alimento para las bacterias beneficiosas del intestino, ayudando a producir compuestos con efectos antiinflamatorios y protectores para la salud cardiovascular.
Los nutricionistas explican que existen diferentes tipos de fibra y que lo ideal es incluirlas de forma equilibrada en la alimentación diaria. La fibra insoluble, presente en verduras de hoja verde, cereales integrales y cáscaras de frutas, ayuda a aumentar el volumen de las heces y facilita el movimiento intestinal.
Por otro lado, la fibra soluble y fermentable contribuye al equilibrio de la microbiota y favorece el control de la glucosa y las grasas en el organismo. Por eso, los expertos recomiendan mantener una dieta variada rica en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.