APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -La psicóloga Sandra Ferrer advierte que el ideal de no depender de nadie, cada vez más presente, puede afectar negativamente la capacidad de relacionarnos. Aunque la autonomía es importante, los vínculos no son opcionales: forman parte de nuestra naturaleza.
Según explica, muchas personas desarrollan una autosuficiencia excesiva como mecanismo de defensa tras experiencias de rechazo o dolor emocional. Esta estrategia puede proteger a corto plazo, pero a largo plazo genera distancia, aislamiento y sensación de vacío.
El problema surge cuando estos mecanismos se vuelven rígidos y pasan a definir la identidad. Entonces, la persona deja de conectar con sus propias necesidades afectivas y limita la posibilidad de crear relaciones profundas.
Ferrer subraya que la salud emocional no depende de la cantidad de relaciones, sino de su calidad e intimidad. En una sociedad que prioriza el “yo”, se pierde el equilibrio necesario entre independencia y conexión.
Para construir vínculos más sanos, recomienda reconocer las propias necesidades, cuestionar las barreras emocionales y abrirse progresivamente al contacto con otros. Mostrar afecto, expresar emociones y aceptar cierta vulnerabilidad son claves para lograr relaciones más auténticas sin perder la autonomía.