APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -Una nueva investigación vincula la microbiota intestinal con la evolución del hígado graso no alcohólico, una afección cada vez más común que puede derivar en inflamación, fibrosis e incluso cáncer.
El estudio señala que los pacientes con formas más avanzadas presentan niveles bajos de butirato, una sustancia producida por bacterias intestinales al fermentar la fibra. Este compuesto tiene efectos protectores, por lo que su déficit se asocia con mayor daño hepático.
Además, se observó menor presencia de bacterias beneficiosas como Faecalibacterium prausnitzii y Eubacterium en estos pacientes. Esta combinación se relaciona con más inflamación, resistencia a la insulina y un perfil metabólico desfavorable.
Aunque los resultados muestran una clara asociación, los investigadores advierten que aún no se puede confirmar una relación directa de causa-efecto. No obstante, el hallazgo abre la puerta a futuras estrategias basadas en la alimentación o suplementos para mejorar la microbiota y frenar la progresión de la enfermedad.