Salud vasco admite error con vacunas caducadas

APUNTE.COM.DO, Vitoria.- El consejero vasco de Salud, Alberto Martínez, ha admitido un «grave error» en la administración de vacunas caducadas, que se investiga. Además se estudia si habrá revacunación, tras un informe que no recomienda hacerlo a la gran mayoría de los afectados.

El Servicio Vasco de Salud-Osakidetza ha administrado 262 dosis de vacunas caducadas a 253 personas, la gran mayoría bebés, lo que, según ha insistido hoy el consejero, no conlleva afección en la salud ni efecto adverso.

103 dosis caducadas

El consejero ha aclarado este miércoles que, en realidad, fueron 103 las dosis que se administraron después de la fecha de caducidad, el 30 de noviembre. El resto del mismo lote se inocularon en noviembre, cuando aún no había vencido la fecha límite.

La decisión de que se revacune o no a los afectados la tomará hoy el consejo vasco asesor de vacunas, que ya había decidido revacunar a todos, pero un informe llegado hoy desde la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) recomienda revacunar solo a los adultos afectados, que son solo 5, y no a todo el resto, los bebés.

En una rueda de prensa, el consejero ha admitido que han fallado varios controles: el almacén distribuidor, los centros de salud que recibieron las vacunas y el personal de enfermería que las administró, que fueron más de 50.

Todos ellos deberían haber comprobado la fecha de caducidad, pero se está investigando si, por ejemplo, la partida quedó en una nevera durante tiempo. «Soy médico y generalmente cuando voy a la farmacia miro la fecha de caducidad, pero hay veces que no.

El consejero de Salud, Alberto Martínez. EFE/Adrián Ruiz-Hierro

El error humano se ha multiplicado y vamos a investigarlo profundamente para que el sistema quede garantizado», ha subrayado el consejero.

Se trata de la vacuna hexavalente (difteria, tétanos, tosferina, poliomelitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B), que se administra en dos dosis, una a bebés de dos a cuatro meses y otra de refuerzo a los once. También a algún adulto con problemas inmunológicos.

Caducadas el 30 de noviembre

Las dosis pertenecen a un lote comprado hace dos años, que caducaba el 30 de noviembre y que se inoculó entre noviembre y el 13 de enero a 253 personas, la mayoría bebés.

Más de la mitad de las vacunas se administraron ese mismo mes de noviembre, por tanto cuando aún no estaban caducadas, lo que se ha descubierto ahora, durante la investigación. El resto, 103, fueron inoculadas en diciembre y hasta el 13 de enero, cuando ya estaban caducadas.

De las 103 vacunas caducadas, 18 se administraron a lactantes de dos meses, 29 a bebés de cuatro meses, 51 fueron dosis de refuerzo a niños de once meses. Las cinco restantes se inocularon a adultos de entre 42 y 69 años.

El consejero ha explicado que su departamento tuvo conocimiento del caso el 15 de enero gracias a una enfermera de Errenteria (Gipuzkoa). Ese mismo día comenzó la investigación.

Según ha explicado, el laboratorio fabricante recomendó revacunar en 101 casos, mientras que la AEMPS aconsejó no revacunar.

Decidir si se revacuna

Ante la disparidad de criterios, el consejo vasco asesor decidió recomendar la revacunación. Pero hoy se ha recibido un nuevo informe de la Agencia Española del Medicamento que insiste en que no hace falta revacunar, solo en el caso de los 5 adultos y estudiándolo caso por caso.

El motivo es que buena parte de los bebés recibieron las dosis cuando aún no estaban caducadas y el resto cuando había pasado poco tiempo desde su caducidad, por lo que la inmunidad está garantizada.

Hoy se reunirá de nuevo el consejo vasco de vacunas para estudiar si se reafirma en la decisión de revacunar o la modifica.

«Todos y cada uno de los casos están perfectamente identificados y se está contactando con las familias para informarles de manera directa y ofrecer las indicaciones necesarias», afirma.

Alberto Martínez ha admitido que el error ha sido «grave», por lo que ha pedido disculpas a las familias afectadas». También ha lanzado un mensaje de tranquilidad, ya que no existe un riesgo para la salud de los afectados.

El consejero se ha mostrado molesto con la parlamentaria de EH Bildu Rebeka Ubera, con la que habló personalmente ayer. Ha afirmado que le transmitió toda la información y le indicó que no deseaban crear alarma social y «desasosiego», pese a lo que la coalición hizo público el caso. EFE

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