Cómo dañan al hígado los esteroides para aumentar la masa muscular

  • por EFE lunes 3 febrero 2020

Redacción Internacional .- Los esteroides anabólicos, empleados por algunos usuarios de gimnasio para fomentar la masa muscular, pueden provocar una patología del hígado denominada colestasis. Hasta ahora, se desconocía el mecanismo subyacente. Se estima que un 6% de los asiduos al gimnasio, unas 20.000 personas en España, utilizan de forma ilícita los esteroides para aumentar músculo.

Una investigación del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD) ha demostrado por qué el epistane, ya retirado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, causa daños hepáticos y abre una nueva vía para el estudio de las lesiones en este órgano causadas por otros tipos de medicamentos.

Los autores, liderados por José Vicente Castell del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe de Valencia, muestran que el epistane aumenta la síntesis de ácidos biliares conjugados mediante la inducción de los niveles de un enzima clave para dicha síntesis (CYP8B1), lo que contribuye al aumento de ácidos biliares en el hígado. Los resultados se publican en Archives of Toxicology.

Al complicarse su correcta eliminación por la bilis se provoca la colestasis, una enfermedad caracterizada por la disminución o la ausencia del flujo normal de la bilis desde el hígado hasta el duodeno. Asimismo, los autores también han demostrado que el epistane puede interferir en las vías reguladoras mediadas por algunos receptores nucleares del hígado.

La investigación del CIBEREHD cuenta con una trascendencia mayor ya que permite conocer mejor los mecanismos de la colestasis inducida por medicamentos, que se observa frecuentemente (35-50% de los casos) en los pacientes que padecen una lesión hepática tóxica por fármacos.

Según explica Ramiro Jover, investigador del CIBEREHD y coordinador del estudio, “abrimos de esta manera una nueva vía para el estudio de la colestasis inducida por fármacos, que puede perjudicar el funcionamiento del hígado hasta el punto de que haya un fallo hepático fulminante y sea necesario un trasplante. Como por el momento no existe una terapia específica, esta investigación puede ayudar al desarrollo de nuevos tratamientos”.

Fuente: https://www.20minutos.es

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